Buscar

Paseando por la Mente

Psicología, Educación y Desarrollo Personal

mes

julio 2016

Si soy lo que tengo y lo que

Esta frase de Erich Fromm invita a reflexionar sobre los peligros que corremos al identificarnos con nuestras posesiones, ya sean materiales o de otra índole, a la hora de construir y asentar nuestra identidad individual.

Tanto si nos identificamos con nuestros bienes, con nuestro trabajo, con las personas que nos rodean o con cualquier otra posesión de nuestra vida de manera exclusiva, estamos en riesgo de perder nuestro sentido del yo si ese aspecto desaparece. Al hilo de lo que comentábamos en la publicación de ayer, la vida es equilibrio y, para ello, conviene que tengamos una balanza compensada que no se desestabilice fácilmente cuando alguno de sus polos pierda fuerza.

La vida es equilibrio

Si construyes una casa cuyos cimientos sólo cuentan

Como bien dice el refrán, no conviene poner todos los huevos en la misma canasta porque, si esa canasta se nos rompe, nos quedamos sin nada. Esta frase de Wayne Dyer va un poco en el mismo sentido. Cuando nos dedicamos de pleno a algún aspecto de nuestra vida, ya sea una persona en particular, el trabajo, los hijos, el deporte etc. y, por cualquier circunstancia desafortunada, esa faceta de nuestra vida nos falla, nos encontramos de repente en un vacío existencial del que  nos puede resultar realmente difícil salir. Conviene tratar de equilibrar nuestros esfuerzos y dedicación a cuidar los distintos ámbitos de nuestra existencia que nos resultan gratificantes, y no dejarnos cegar por uno en particular y desvivirnos por él.

La vida es equilibro y es precisamente este equilibrio es que nos permitirá mantenernos en pie aunque nos tambaleemos cuando algo no va bien. Si algo falla, si algún punto flaquea, tenemos otros soportes en los que apoyarnos. Es por ello que debemos cuidar nuestras relaciones, cuidarnos a nosotros mismos y pararnos de vez en cuando a pensar en lo que realmente es importante.

Si has construido castillos en el aire,

Existe al menos un rincón del universo que

En la vida hay que ir dejando huellas

No despreciéis la sensibilidad de nadie

Si no me vas a ayudar a volar

Obligar a la realidad a que responda a nuestros sueños

Tenemos que obligar a la realidad a que

 

El propósito de la educación es convertir espejos en ventanas

El propósito general de la educación es convertir

La educación nunca debería tener como objetivo crear réplicas exactas de la fuente de conocimiento sino ofrecer las herramientas necesarias para que, dentro de su individualidad, cada persona pueda desarrollar su propio potencial creativo. Esta cita de Sydney J. Harris refleja claramente esta idea. No se trata de formar espejos que reflejen fielmente la información sino ventanas abiertas a nuevas ideas, nuevos mundos con posibilidades infinitas.

Blog de WordPress.com.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: